Ahora me encuentro sentada en ese café , donde soliamos juntarnos.
Estoy en la misma ventana, en la misma mesa donde solia esperarte,
a pasado mucho tiempo, pero aun recuerdo tu olor, tus manos, tu risa,
y esas conversaciones un tanto absurdas, pero reconfortantes.
Estoy en la misma ventana por la cual te vaia entrar, por la cual
mirabamos la lluvia en el invierno y las flores en capillo en la primavera.
Se me acerca el mesero de siempre, y pido mi café negro sin azúcar,
debes recordar que asi me gustaba. Miro tu silla vacia, aun tiene ese
olor que me encantaba de ti, te veo ahi, pero se que no estas, que
nunca más lo estaras.
Miro por esa ventana y te veo cruzar la calle, para no volver jamás, porque
ese lugar te arrevato de mis brazos.
martes, 1 de diciembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
Siempre esta ahi
Camino sin vacilar, por entre la anchas calles del olvido.
Mis recuerdos me invaden por donde quiera que pase,
mis penas, mis males, mis tristezas se vuelven mas fuertes
al pasar por este camino.
Ya sin poder más caigo, caigo por un precipicio sin fondo, en eso
siento una mano que me sostiene, y una voz que me dice:
Hijita, nunca permitire que caigas.
Mis recuerdos me invaden por donde quiera que pase,
mis penas, mis males, mis tristezas se vuelven mas fuertes
al pasar por este camino.
Ya sin poder más caigo, caigo por un precipicio sin fondo, en eso
siento una mano que me sostiene, y una voz que me dice:
Hijita, nunca permitire que caigas.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Psichosis
Eran las cinco de la mañana, y no podia dormir en paz, algo atormentaba mi ser... pero, ¿Qué era?
Realmente no lo sé, mas mi corazón se estremecia con el silvido del viento.
Sentia pasos a mi alrededor, voces, gritos infernales, veia personas retorcidas por el dolor,cosas que realmente me perturbaba.
Creí que por mi piel corrian hormigas, luego vi como mi carne se despedazaba, vi mi sangre ponerse azul y luego convertirse en gelatina, y sentia ruidos, ruidos de pajaros, de buitres y cuervos.
Eran las cinco de la mañana, y yo me encontraba despierta, en el psiquiatrico.
Realmente no lo sé, mas mi corazón se estremecia con el silvido del viento.
Sentia pasos a mi alrededor, voces, gritos infernales, veia personas retorcidas por el dolor,cosas que realmente me perturbaba.
Creí que por mi piel corrian hormigas, luego vi como mi carne se despedazaba, vi mi sangre ponerse azul y luego convertirse en gelatina, y sentia ruidos, ruidos de pajaros, de buitres y cuervos.
Eran las cinco de la mañana, y yo me encontraba despierta, en el psiquiatrico.
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